Hablar de la historia de Arica es retornar en el tiempo 9.000 o 10.000 anos atrás cuando bandas de pueblos venidos desde el norte del continente comenzaron a asentarse en el fértil valle de Azapa dedicándose principalmente a la extracción de productos del mar. Uno de estos pueblos era el que hoy se conoce como la cultura Chinchorro. La cultura chinchorro vivía de los recursos entregados por el mar, y a pesar de que su modo de vida era materialmente simple, idearon un método de momificación muy complejo que ha hecho que sus momias que se conservan hasta hoy, tengan una antigüedad muy superior a las egipcias. A pesar de que la cultura Chinchorro desapareció más de un milenio antes de cristo sus descendientes siguieron viviendo en el valle de Azapa. Los descendientes de los Chinchorro comenzaron a aplicar técnicas de agricultura desarrolladas en las zonas altas de los valles andinos, con los que poco a poco comenzaron a mantener contacto comercial.


Luego, durante el siglo IV la zona de Arica fue dominada por la cultura Tiawanaku proveniente del lago Titicaca, la interacción con esta civilización introdujo avances en la zona como la ganadería de Llamas el perfeccionamiento de la metalurgia del cobre y la estratificación de la sociedad. La influencia Tiawanacu duro hasta el siglo IX. Siguiendo a este periodo los señores regionales formaron especies de señoríos feudales los cuales se dedicaron principalmente al cultivo de cosechas de las diferentes cosechas que se daban tanto en la parte alta como la baja del valle de Azapa.

 

No fue hasta 1473, que Arica y el valle de Azapa fue Ocupada por el imperio Inca lo que hizo que su población comenzara paulatinamente a adoptar la cultura proveniente de el Cuzco. Este periodo duro hasta que el Impero Inca fue conquistado por las huestes de francisco Pizarro en 1536, el cual cedió el rico territorio del Valle de Azapa incluyendo Arica a uno de sus lugartenientes. Cuatro anos después, fue descubierto un rico yacimiento de plata en Potosí (actual territorio boliviano) lo cual convirtió a Arica en una ciudad proveedora de productos agrícolas, lo cual dio gran prosperidad a la región. Esta prosperidad solo duro hasta que se fundo el Virreinato de la Plata, momento en el cual los ricos embarques de Potosí comenzaron a ser trasladados

por la costa Atlántica, dejando así de pasar por Arica (la cual seguía perteneciendo la Virreinato del Perú). Este hecho marco una larga decadencia económica que duraría hasta pasada la independencia del Perú. Después de 1820, fecha de la independencia del Perú Arica pasa a formar parte de esta nueva nación, lo cual significo que ciertos avances como la llegada de el ferrocarril, y una mejora en la salubridad de Arica. La explotación del guano que se encontraba en las costas de la región de Tarapacá trajo mejorías en la economía de la zona, la cual pronto seria epicentro de una cruenta guerra entre las naciones hermanas de Perú y Chile. El resultado de la Guerra del Pacifico hizo que Arica y Tacna pasaran a ser administradas por Chile hasta que un supuesto plebiscito definiría si estas ciudades pasarían a ser parte de Chile o el Perú. El plebiscito, nunca se realizo y ambos gobiernos decidieron por medio del Tratado de Lima de (1929) el cual fijó la pertenencia de Arica a Chile y Tacna a Perú. Después de esta fecha Arica ha sido y sigue siendo el limite norte del territorio Chileno el cual por medio de diversos esfuerzos ha tratado de integrarla al desarrollo nacional.

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